Gottfried Knoche, un Frankenstein en Venezuela (Parte II)

Después de haber emigrado a Venezuela, el doctor alemán Gottfried Knoche es asignado a ejercer sus labores en La Guaira, lugar donde permanece hasta que decide construir su hacienda en el sector Palmar perteneciente al Picacho de Galipán, lugar ubicado en el cerro Waraira Repano. Después de culminada la construcción, se muda con toda su familia al lugar, donde decide iniciar sus experimentos con el extraño líquido momificador.

A medida que fue muriendo su familia, el aplicaba la fórmula a los cadáveres, y los colocaba en las tumbas. Una de las enfermeras, de nombre Amelie, fue la que aplicó al doctor la inyección después de su muerte; y la dosis de ella fue aplicada por un cónsul alemán, pero su deseo real era ser cremada, y que sus cenizas fueran lanzadas al mar. Su cuerpo fue colocado en el mausoleo, luego  cerrado con llaves, y estas lanzadas al mar según se cuenta.

Gottfried Knoche, un Frankenstein en Venezuela (Parte II)

Nunca se supo cual fue su fórmula secreta. Existen dos historias acerca de sus trabajos. La primera narra que mientras subía en burro a uno de los cadáveres con que trabajaba, este se soltó de las cuerdas, y rodó por la montaña, dejándolo en un momento decapitado, por lo que no se pudo realizar el experimento. Como segunda leyenda, esta el caso de un borracho que entró a la hacienda abandonada, y urgando en los terrenos encontró un frasco con el famoso líquido, bebió su contenido y su cuerpo quedó petrificado. Ninguna de las historias ha sido corroborada. Knoche también fue contratado para realizar dos trabajos de momificación. A dos figuras públicas reconocidas de la época, fue aplicada la solución embalsamadora. Tomás Lander fue petrificado y colocado en un escritorio en la estancia de su casa, que años más tarde, por orden del presidente Antonio Guzmán Blanco, sería retirado y enterrado. El otro hombre reconocido fue el presidente de Venezuela Francisco Linares Alcántara, quien también pidió ser momificado. Por todas sus labores y experimentos con esta técnica de embalsamamiento, es que es nombrado El Frankenstein de Venezuela. La hacienda Buena Vista o Bella Vista conocida por otros, fue saqueada, por lo que no quedó rastro de lo que en realidad era o los cadáveres que estaban en el lugar.

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Acerca de Graciela Mauricio

Residente actual de Brasil, luego de salir de su país originario (Cuba) para poder tener su título universitario en lo que ella ha escogido como su vida, el periodismo. Además uno de sus mayores placeres es hacer reportajes a gran escala, para demostrar la realidad que ocurre en nuestro mundo. Por aficiones tiene el anime y el manga, ya que también tiene un increíble don con el lápiz.
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