Las claves principales del diseño de alta velocidad

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En los tiempos actuales todas las empresas tecnológicas intentan dar el máximo de sí mismas aprovechando los últimos recursos y herramientas. Los técnicas de diseño clásicas y la tecnología PCB han chocado con ciertos límites que impiden alcanzar esos niveles máximos de rendimiento, por lo que hay que raspar más allá de la superficie y afrontar la necesidad de trabajar con el diseño de alta velocidad. Las aplicaciones aportan en este sentido la posibilidad de trabajar con interfaces de gran velocidad y rendimiento satisfactorio del tipo de PCI Express, DDR4 o SerDes. Para que la efectividad sea absoluta se recomienda utilizar una serie de herramientas avanzadas y pautas que llegan a cambiarlo absolutamente todo.

Lo primero es asegurarse de que se están aprovechando las herramientas dedicadas disponibles en el mercado para los procesos de enrutamiento a la hora de trabajar con factores como el cálculo de la impedancia o los pares diferenciales. Es fundamental cumplir con las pautas que lleven a que el enrutamiento de alta velocidad se gestiona bajo dos factores clave: la automatización de los procesos y la velocidad de los mismos. Cuanto más rápida y automatizada sea la gestión, mejores resultados se obtendrán.

A continuación también es necesario aprovecharse de esta tecnología para que se lleve a cabo la administración correcta del apilado de capas y de sus características, lo que ayudará a que se puedan tener en cuenta los materiales necesarios en los procesos de trabajo en alta velocidad.

Y en último lugar, aprovechémonos del diseño de las herramientas específicas disponibles trabajando con diseño de alta velocidad que nos permitirán la creación de patrones de cobre mucho más complicados de lo habitual y que también nos facilitarán el trabajo de biselar. De esta forma se podrán implementar características más avanzadas de microondas y de PCB con la intención de alcanzar ese nivel de rendimiento buscado.

Ante todo, eso sí, hay que recordar que para trabajar con diseños de alta velocidad hay un aspecto crucial que nunca tiene que olvidarse: la planificación debe ser máxima desde el primer momento. Los cambios en medio del proceso, las ideas absorbidas de forma inesperada o cualquier otro tipo de trabajo que no se haya estipulado bajo una planificación sólida, supondrá un riesgo a la hora de llegar a un objetivo de calidad. Por lo tanto, siempre hay que definir unos objetivos, unos pasos que se tengan que dar y una lista de herramientas que tendrán que utilizarse, y basar todo el trabajo en este esquema y planificación. Dentro de este trabajo previo hay que definir las restricciones que haya a nivel de diseño, las especificaciones relacionadas con la memoria y usar hojas de datos que nos proporcionen toda esta información.

Si bien al principio el uso de diseño de alta velocidad pueda parecer un poco más complejo para quienes no hayan trabajado con ello, a la larga se transforma en una de las mejores opciones de las que se puede sacar partido para alcanzar excelentes niveles de calidad.

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Acerca de Carlos

Periodista multitemático, apasionado por la actualidad en todos sus ámbitos. Admirador de todas las aristas que alcanza el lujo en la sociedad
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