No ilumines tu restaurante, crea experiencias


Si la iluminación de tu restaurante ha quedado en un segundo plano, quizás no seas consciente de que es un elemento determinante para crear esa experiencia placentera que estás buscando para tus clientes.

Ya estés abriendo un nuevo restaurante o reformando uno existente, no te pierdas los siguientes consejos:

  1. Divide la luz en estratos: La iluminación a diferentes alturas del espacio te ayudarán a iluminar aquellos puntos que necesitan una iluminación especial. Por ejemplo, aparte de lámparas de techo, puedes hacer uso de velas o lámparas colgantes para crear una atmósfera acogedora.
  1. Ilumina los espacios según lo necesiten:

  • La cocina; en un restaurante tiene una iluminación puramente funcional. Lo ideal es una luminaria que distribuya la luz en todas las direcciones, además de focos que resalten las zonas donde se preparan y cortan alimentos. Hay que tener en cuenta que la luz permanece encendida por largos periodos de tiempo, por lo que la tecnología LED podría ser un gran aliado para ahorrar en nuestro consumo eléctrico. Luminarias como los paneles LED con una temperatura de color entre 4000- 4500 Kelvin serían ideales para una buena visibilidad y eficiencia de los trabajadores.
  • Las mesas; de los comensales es donde se crean la mayor parte de las experiencias. Por este motivo, la iluminación en este punto es crucial. Para iluminar las mesas de los clientes lo más recomendado es usar una luz tenue y focal que cree una atmósfera acogedora e íntima. Esto es posible usando una temperatura de color de 3000 grados Kelvin con una buena reproducción cromática (entre 80-100 Ra) para realzar los colores de los platos.
  • Barra y exposición del menú; para este tipo de espacios se requiere una iluminación más intensa, para llamar la atención de nuestros clientes e invitarles a acercarse. Además, si en este lugar se preparan alimentos necesitaremos una luz que no genere sombras para mayor seguridad de nuestros empleados.
  1. Escoge luces que puedan proporcionar flexibilidad para futuros proyectos. Por ejemplo al escoger luces regulables podrás ajustar siempre la intensidad de luz. Con los focos orientables puedes dirigir la luz al punto deseado cuando lo necesites. Del mismo modo, con los carriles de luz, por ejemplo, te darán la opción de cambiar la posición de los focos si fuese necesario.

Con estos sencillos pasos crear una atmósfera agradable es muy sencillo ¡Luces, música, sonrisas y acción!

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Acerca de Carlos

Periodista multitemático, apasionado por la actualidad en todos sus ámbitos. Admirador de todas las aristas que alcanza el lujo en la sociedad
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